ALFREDO GARCIA BECERRA
La llegada de la Cuarta Transformación al municipio de El Mante no fue producto de la casualidad. Fue, más bien, la conjugación necesaria de un hastío social acumulado tras años de gobiernos que olvidaron sus promesas, heredaron finanzas quebradas, calles anegadas de aguas negras y crisis crónicas en el abasto de agua y la infraestructura urbana. Frente a ese escenario, surgió una nueva opción con la firme voluntad de atender las demandas más sentidas de la población.
Hoy, la narrativa ha cambiado. Los hechos y resultados respaldan la confianza en el gobierno municipal, destacando la gestión de la primera mujer alcaldesa en la historia de El Mante, Patty Chío de la Garza, quien, junto a un equipo eficiente en Servicios Públicos, Obras Públicas, COMAPA y el Cabildo, ha demostrado que gobernar es cumplir.
Uno de los compromisos más urgentes de esta administración ha sido la rehabilitación, mantenimiento y modernización del alumbrado público. El trabajo comenzó desde los cimientos: equipamiento primario para el personal y la adquisición de herramientas indispensables, como el camión con canastilla —conocido popularmente como “pluma”— y luminarias de alta eficiencia.
Anoche, la alcaldesa Patty Chío dejó claras las realidades de su administración al supervisar personalmente la instalación de 59 nuevas luminarias de 50 Watts en la avenida Ramón Cano Manilla, abarcando desde el Boulevard Luis Echeverría Álvarez hasta las colindancias con el ejido Mante. Esta obra no es aislada; forma parte de una estrategia integral que llega a colonias, sectores suburbanos y comunidades de la zona cañera y temporalera.
A través de sus redes sociales, la alcaldesa reiteró su compromiso de mantener un gobierno de puertas abiertas y, sobre todo, eficiente en lo administrativo. Esta disciplina financiera ha permitido robustecer la maquinaria operativa en limpieza y servicios públicos, áreas vitales para el bienestar ciudadano.
Chío de la Garza destacó dos pilares fundamentales en este avance: El respaldo de los contribuyentes en el pago del impuesto predial ha sido vital para transformar estos recursos en obras tangibles, y la colaboración estrecha con el gobernador Américo Villarreal Anaya, cuyo apoyo trascendente permitió la rehabilitación de los colectores residuales, resolviendo problemas históricos de salud pública.
Con la mirada puesta en el futuro, la alcaldesa anunció que, próximamente, se adquirirá una segunda unidad tipo “pluma” para fortalecer aún más el área de Alumbrado Público. El Mante no solo está cambiando su rostro, sino que está recuperando, paso a paso, la confianza en su gobierno y la calidad de vida que sus habitantes merecen.









