ALFREDO GARCIA BECERRA
Desde el primer día de su administración, el Gobierno Municipal de El Mante, encabezado por la alcaldesa Patty Chío, fijó un rumbo claro: gobernar en unidad, priorizar la atención a la demanda ciudadana y devolverle la dignidad al municipio. Lejos de las promesas vacías, la actual gestión ha asumido con firmeza el compromiso de transformar las condiciones de vida de las familias mantenses, enfrentando de raíz las problemáticas más complejas.
Para avanzar, era necesario sanar heridas estructurales. La administración entrante asumió la responsabilidad de resolver rezagos ancestrales heredados de gobiernos anteriores, entre ellos, la severa crisis sanitaria por el colapso de redes que anegaba de aguas negras diversos sectores de la cabecera municipal, así como el profundo deterioro de la infraestructura vial. Hoy, gracias al trabajo en equipo, la gestión constante y el respaldo decisivo del Gobierno del Estado, esa deuda social empieza a quedar en el pasado. El saneamiento básico no solo devolvió la tranquilidad a los hogares, sino que sentó las bases para acelerar la recuperación de las calles y avenidas.
Con el diálogo como principal herramienta, el municipio mantiene el dedo del renglón para que el progreso se sienta en cada rincón, tanto en las colonias urbanas como en las comunidades rurales. Muestra clara de ello es la atención brindada a la zona cañera, donde se atiende un anhelo histórico de sus habitantes mediante la rehabilitación de los caminos de acceso.
El trabajo coordinado con las autoridades territoriales ha sido clave. Delegados de ejidos como San Miguel de la Mora, La Gloria, Ignacio Manuel Altamirano, José María Morelos, Benito Juárez y La Mora han reconocido la apertura de un gobierno cercano que escucha y resuelve. Muestra de esta respuesta rápida es la rehabilitación del camino principal hacia La Mora —desde la colonia Cárdenas González hasta el ejido José María Morelos—, una obra que facilita el tránsito, impulsa la economía productiva y mejora la movilidad de cientos de familias.
La fórmula que hoy entrega resultados en El Mante es sencilla pero contundente: escuchar a la gente, trabajar de la mano con las comunidades y sumar esfuerzos con el Estado. En unidad, el municipio avanza con paso firme hacia el desarrollo integral que sus habitantes merecen.









