ALFREDO GARCIA BECERRA
En la historia política local, los procesos de entrega-recepción suelen arrastrar un vicio recurrente: la herencia del desorden. Por años, el talón de Aquiles al inicio de cada administración municipal en El Mante fue la parálisis de los servicios públicos esenciales. Entregas oscuras y faltas de transparencia dejaban un panorama devastador de parque vehicular saqueado, camiones recolectores inservibles varados en las colonias, alumbrado deficiente y un sistema operativo en la COMAPA sofocado por la falta de insumos operativos.
Frente al escenario de abandono al que fue sometida la ciudad, la alcaldesa Patty Chío tomó desde el primer día una postura distante de la queja estéril. En lugar de empantanar el avance buscando culpables del desastre recibido, asumió la responsabilidad social del encargo para enfocar toda la capacidad de gestión en soluciones inmediatas. La visión fue clara: sanear las finanzas, establecer prioridades y atender lo que verdaderamente impacta el día a día de las familias mantenses.
Tomar el toro por los cuernos implicó coordinar un trabajo constante entre un equipo comprometido en Servicios Públicos, Obras Públicas y COMAPA, sumado a la disciplina financiera y la confianza del Cabildo. La estrategia dio resultados contundentes: en un hecho sin precedentes que no se registraba en los últimos 15 años, el municipio logró la adquisición con recursos propios de equipamiento totalmente nuevo, que abarca camiones recolectores de basura, unidades para alumbrado, camiones de volteo, maquinaria pesada y equipos especializados para la operatividad del organismo operador de agua.
Este avance no es fruto de la casualidad, sino de la suma de voluntades y la alineación de esfuerzos con el Gobierno del Estado de Tamaulipas, encabezado por el Dr. Américo Villarreal Anaya. La articulación institucional y la transparencia presupuestal han demostrado que la voluntad política basta para revertir años de desidia. La consolidación de este nuevo parque vehicular no solo devuelve la dignidad a la operación municipal, sino que sienta las bases de un Mante transformado desde la base: con servicios eficientes y finanzas al servicio del pueblo.








