Carlos Blackaller Ayala plantea una competencia más transparente para el azúcar nacional; destaca aranceles de hasta 210% a las importaciones y anticipa una posible mejoría de entre 15 y 20% en el precio de la caña para la zafra 2026-2027.
ALFREDO GARCÍA BECERRA
En entrevista concedida al término de la reunión informativa sobre los resultados de la zafra 2025-2026 de la Asociación de Cañeros del Ingenio Aarón Sáenz Garza, el presidente de la Unión Nacional de Cañeros CNPR, Carlos Blackaller Ayala, abordó los principales retos que enfrenta la agroindustria azucarera nacional, particularmente la campaña de desprestigio contra el consumo de azúcar y las condiciones del mercado para los productores mexicanos.
El dirigente nacional explicó que uno de los planteamientos impulsados por los integrantes de la Revista Mexicana de la Caña de Azúcar, en la que participan representantes de los sectores cañero, obrero e industrial, consiste en promover modificaciones a las normas de etiquetado de alimentos, para que se establezca un sello específico que identifique los productos elaborados con jarabe de maíz de alta fructuosa.
Señaló que este ingrediente es utilizado como sustituto del azúcar y que existen estudios científicos que advierten sobre los posibles riesgos para la salud asociados con su consumo, por lo que consideró necesario que los consumidores cuenten con información clara sobre los componentes de los productos que adquieren.
Blackaller Ayala indicó que actualmente alrededor del 30 por ciento de los edulcorantes consumidos en el país corresponde al jarabe de maíz de alta fructuosa, situación que, dijo, hace necesario establecer condiciones de competencia más transparentes.
Explicó que la propuesta busca complementar los sellos de advertencia relacionados con el exceso de calorías, sodio, grasas y azúcares, diferenciando específicamente aquellos productos que contienen jarabe de alta fructuosa, para que la población pueda identificar sus ingredientes y tomar decisiones informadas sobre su alimentación.
En otro tema, destacó las modificaciones a la Ley de los Impuestos Generales de Importación, mediante las cuales se establecieron aranceles para la entrada de azúcar a México del 156 por ciento para el azúcar granular y de hasta 210 por ciento para el azúcar líquida o azúcar invertido.
Precisó que este mecanismo arancelario, junto con el permiso previo de importación, representa una herramienta para proteger el mercado interno y favorecer el consumo de azúcar producida en territorio nacional.
Respecto a las expectativas para el nuevo ciclo azucarero 2026-2027, que inició hace aproximadamente un mes, reconoció que el sector enfrenta importantes desafíos derivados de factores climatológicos y patológicos, cuya incidencia en la producción varía dependiendo de las condiciones de cada región cañera.
Sin embargo, en materia de mercado manifestó que existen expectativas favorables para una recuperación sustancial de los precios de venta del azúcar en el territorio nacional.
Añadió que el tipo de cambio actual también representa un factor que puede contribuir a mejorar los ingresos por las exportaciones mexicanas y, al mismo tiempo, favorecer el comportamiento de los precios en el mercado interno.
Finalmente, Carlos Blackaller Ayala expresó que, considerando estos factores y siempre que se mantengan condiciones comerciales ordenadas, existe la expectativa de alcanzar un incremento de entre 15 y 20 por ciento en el precio de referencia de la caña de azúcar para la zafra 2026-2027.
El dirigente nacional subrayó que el comportamiento del mercado, las condiciones productivas y el orden comercial serán determinantes para que esta perspectiva favorable pueda traducirse en mejores ingresos para los productores cañeros del país.









